SINOPSIS
Los agentes federales Edward Daniels (Leonardo DiCaprio) y Chuck Aule (Mark Ruffalo) son enviados a un centro psiquiátrico, situado en una isla cuyo acceso está controlado desde el propio centro, con el fin de encontrar a una paciente desaparecida en extrañas circunstancias desde hace días. Con la dudosa colaboración de los profesionales que habitan la isla, encabezados por el jefe de psiquiatría John Cawley (Ben Kingsley, Gandhi -1982-, Oliver Twist -2005-), irán descubriendo incógnitas rodeados del ambiente enrarecido que domina el lugar.
CRÍTICA
Para realizar un thriller psicológico y salir airado me vale con mi maestría, debió pensar el bueno de Marty antes de acometer este proyecto tan alejado de la línea a la que nos tenía acostumbrados. No es la primera vez que vemos a grandes directores explorar nuevos palos, con mejor o peor suerte, con el fin de descubrir otros modos de operar distintos o, quien sabe, demostrar al mundo ser profesionales todoterreno, capaces de convertir todo guión que cae en sus manos en una obra sublime recordada por decenios posteriores.
Sin conocer la razón que llevó a Scorsese a interesarse por la novela homónima de Dennis Lehane, autor reconocido entre el público por su anterior trabajo, llevado al cine de la mano de Clint Eastwood en la magnífica Mistic River (-2003-), y adaptarlo a la gran pantalla, es de justicia decir que por contra del alto riesgo que existe en que un director de su talla apueste por algo diferente y salga mal parado, sin duda lo mejor del filme es la dirección y fotografía. Resulta en ocasiones manifiesto que los responsables de esta obra creyeron que por sus cualidades cinematográficas ya tendrían un gran porcentaje de una magnífica película de suspense, olvidándose de lo más importante: el guión. Y si, existen secuencias filmadas con una grandeza que solo está a la altura de unos pocos hoy en día; y no, Scorsese no patina en terrenos antes no conocidos. Ante esta obviedad, quien iba a pensar que lo que se nos pone por delante durante algo más de dos horas es una película sin fondo, cuyo guión es, siendo lo más importante, más aún en este tipo de películas, predecible y con un alma abocada a complacer los homenajes que el director desea mostrar.
Vamos con la historia entonces, intentaré desvelar el menor número de hilos argumentales de Shutter Island, la cinta número cuarenta en la dilatada carrera del director estadounidense de origen italiano.
El inicio del relato es desolador. El Marshall o agente federal Edward “Teddy” Daniels (Leonardo DiCaprio, The Beach -2010-, Revolutionary Road -2008-), sin saber de su procedencia aparece en una isla donde están recluidos los enfermos mentales criminales más peligrosos del país, conoce a su reciente compañero Chuch Aule (Mark Ruffalo, Zodiac -2007-, The kids are all right -2010-), con el fin de buscar a Rachel Solando, una paciente que se encuentra pérdida desde hace días fuera de la institución mental. El acceso al centro psiquiátrico entre unas medidas de seguridad inquietantes representa los mejores minutos del filme, donde reina la incertidumbre y cuando el descenso del protagonista en un incomunicado submundo infernal es verdadero. Progresivamente el agente percibirá que algo no marcha bien en el centro, dudando sobre la normalidad o no, como es lógico, que existe en este tipo de hospitales y las actuaciones de sus huéspedes. Donde comienza la locura y acaba la cordura, que es lo empírico y lo irreal, hasta un Marshall de su experiencia se encuentra intranquilo por el ambiente enrarecido en el que viven internos, médicos, policías y demás profesionales, todos con signos que generan desconfianza. Sensaciones que irán creciendo a medida que Teddy sufra alucinaciones, a modo de flashbacks que nos describan su origen, su vida familiar o sus miedos más viscerales, que no son sino pistas sobre las características del protagonista. Pasa que el espectador, a poco que haya visto algo similar dentro del género, está bastante resabiado, a estas alturas cualquiera va por delante de la película reordenando expectativas, como cuando uno lee una novela policíaca, conscientemente o no, asimilando imágenes, hilvanando detalles y adivinando lo que queda por venir. De este modo, resulta obvio hasta la extenuidad saber qué nos van a deparar los últimos minutos del film, al menos, el giro argumental principal que dispone la película, lo que no signifique que sea el definitivo, como tributo al género, tras su finalización quedará abierta más de una interpretación.
Hitchock, icono del género, argumentaba que hacía thrillers, no películas de misterio. Para él, crear un relevo entre el suspense y la sorpresa era fundamental para crear expectativas en el espectador. Que duda cabe que, si algo falta en Shutter Island es sorpresa, y en consecuencia queda desnuda la razón primaria de la cinta.
Pero no todo es negativo en Shutter Island, Scorsese demuestra que puede filmar una película por encima de la media trabajando a medio gas, la actuación elaborada de Leonardo DiCaprio, sobre todo a medida que avanza su andadura por la fina cuerda que le sostiene a la razón, gana en credibilidad (recomiendo, como siempre, visionar la cinta en V.O.S.E.), y en muchas ocasiones la dirección de fotografía es especialmente acertada, recogiendo un ambiente pos segunda guerra mundial en el que se observan las nefastas consecuencias que marcaron al hombre que sobrevivió a aquel período. Además, he de señalar que me preocupaba antes de visionarla por el automático paralelismo que tiene con el mundo Lostiano (Lost -2004-) dado su argumento y escenografía, que por lo general no recuerda demasiado, salvo una escena con una cueva de por medio. No diré más.



tengo ganas de verla, tu crítica incita a ello...ajaja!no lo haré porque se como se desarrolla la película y no es bueno para mi salud..ajajaj!
ResponderEliminarpor cierto, estoy esperando ansiosamente la crítica sobre mi película favorita:)
ResponderEliminarBonita verborrea. Dedícate a escribir (hombre ya) y deja tu trabajo. Te protegeré de espías soviéticas
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarPues a mí me gustó... Creo que es magnífico cuando una película termina y deja abierta la puerta a todo tipo de conclusiones... Recuerdo que cuando unos amigos y yo salimos del cine estuvimos cerca de una hora exponiendo nuestra forma de ver el desenlace. Repito a mi me gustó.
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