SINOPSIS
Jack (George Clooney, Syriana -2005-, Up in the air -2009-) es un solitario asesino a sueldo que tras una misión fallida en Suecia comunica a su contacto que desea realizar su último trabajo. Para ello, deberá refugiarse en un pueblo italiano donde le acecharán miedos internos y peligros del exterior.
CRÍTICA
Hay temáticas cuyo tope hace años que parece establecido, o eso es lo que se han encargado de hacernos creer. Otra vez la misma historia, esto ya me suena de muchas ocasiones, solemos pensar, agotados, como en mi caso, y renunciando a ver cine de acción por esa falta de honestidad que demuestra la industria cinematográfica al ofrecernos siempre el mismo producto, en buena parte de esa oferta productos ridículos. No es el caso de El americano (-2010-), una película con tintes clásicos que a pesar de tener un argumento convencional, asesino a sueldo que busca redención incluido, logra transformarlo en cine adulto, demostrando la trascendencia que supone la forma de contar una historia. Siempre es la forma.
El actor norteamericano interpreta a un asesino a sueldo, de personalidad parca y contenida, que vive su última etapa en el oficio y que decide junto a su superior tomarse un respiro y retirarse a un coqueto pueblo de Italia, Castel del Monte, donde realizará un trabajo para una compañera de profesión: la creación de un arma a medida. Allí principalmente se relacionará con la mujer a la que irá destinada su última misión (Thekla Reuten, Quiero ser famosa -2000-), con el cura del pueblo, el padre Benedetto (Paolo Bonacelli, Misión Imposible III -2006-), y una prostituta, interpretada por la cantante y actriz italiana Violante Placido. Durante su estancia en el pueblo sufrirá un proceso de reflexión y descubrimiento que lo modificarán paulatinamente, percibiendo detalles del exterior que le harán plantearse la viabilidad de su modo de vida. Hace tiempo que este actor dejó a un lado sus interpretaciones basadas en muecas que insinuaban semi sonrisas y pasó a ser un actor y director comprometido, arriesgando en muchas de sus obras y reconocido como un emblema y valor seguro del cine de nuestra era. Ojo, hablar de Clooney es cosa seria.
Ya desde el mismo comienzo del film comprobamos lo que veremos (o no) hasta el final. Una primera escena de planos abiertos donde el ritmo es sosegado, nos enseña en la tenue iluminación de un ambiente alpino una pareja que comparte tiempo ocioso, la cual será interrumpida por el primer giro que conlleva al nudo de la película.
Anton Corbijn, el director de la misma, no busca emitir imágenes con fuego y balas o escenas de explosiones y accidentes, que las hay, de una manera trivial, todo tiene su por qué y su forma, insisto, de contar algo. Porque no se entendería el drama interno que aborda progresivamente el protagonista, con la ayuda del entorno y personajes que le erosionan, sin una dirección elegante, pausada y sobria, en la que se nota la amplia experiencia atesorada por Corbijn, conocido por sus trabajos como fotógrafo en las revistas Vogue y Rolling Stone y como director de videoclips de numerosos grupos, como U2 (One -1992-, Electrical Storm -2002-), Coldplay (Viva la vida -2008-), Nirvana (Heart-Shaped Box -1993-) o Depeche Mode (Personal Jesus -1989-) entre otros.

Me la apunto baby!
ResponderEliminarsin duda lo mejor la actuación de Clooney, la película es demasiado pausada para mi gusto
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